
Aunque su recuperación seguirá siendo lenta, Miguel Boyer tiene en su mujer, Isabel Preysler, un apoyo fundamental en la que será su difícil recuperación tras el derrame cerebral que sufrió el lunes día 28 de marzo.
La filipina acude cada día a las visitas permitidas en la UCI de la clínica Ruber, donde continúa ingresado el exministro de Economía. Aunque hasta ahora solían acudir con ella sus hijas, Ana y Tamara, ayer visitó a su marido sola, siendo fotografiada a la salida de una de las dos visitas a través de los cristales del coche que la trasladan a diario hasta el centro de Madrid.
Con el rostro serio, en esta ocasión veíamos a la exmujer de Julio Iglesias ocultando su rostro con unas gafas de sol y el gesto serio mientrashablaba por su teléfono móvil.
De momento, sele ha retirado la respiración asistida y se encuentra consciente. Sinembargo, aún está en la UCI, pues allí está más atendido en casode cualquier imprevisto, pero posiblemente muy pronto se le subaa planta.
desde la semana pasada, la clínica no ha vuelto a emitir un nuevo parte médico, algo que la familia ha querido facilitar a los medios de comunicación desde que se conoció el ingreso de Boyer. Hasta la clínica también se han acercado la ex mujer del economista y sus dos hijos mayores, Miguel y Laura, fruto de su primer matrimonio.


