La madre de Arantxa Sánchez Vicario amenaza con demandar a su hija

Tras el polémico artículo publicado el sábado en 'LOC' (El Mundo) como adelanto de sus memorias, en las que la extenista catalana acusaba a sus padres de haberla dejado en la ruina, Marisa Vicario Rubio, la matriarca del clan, responde a su hija y arremente duramente contra ella y no descarta iniciar acciones legales si el contenido del libro realiza “falsas acusaciones”.

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Una guerra sin cuartel se ha declarado entre

Arantxa Sánchez Vicario

, de 40 años, y sus padres, a los que este sábado en 'LOC', el suplemento de

‘El Mundo’

, acusaba de haberla

“dejado en la ruina”

. La tenista catalana publica sus memorias, 'Arantxa ¡Vamos!. Memorias de una lucha, una vida y una mujer', cuyo contenido tras salir a la venta hoy martes ya está levantando ya muchas ampollas.

Según la deportista, casada en segundas nupcias con el empresario Josep Santacana, con quien tiene dos hijos, sus padrse “me han dejado sin nada, estoy endeudada con Hacienda y mis propiedades son muy inferiores a las que tiene por ejemplo mi hermano Javier, que a lo largo de su vida ha ganado mucho menos que yo”.

Arantxa, actual capitana del equipo español de Copa Federación, asegura que son sus parientes los que se han quedado con su fortuna, que ella estima en 45 millones de euros.

El propio Santacana ha asegurado a los periodistas que todo lo que dice su mujer es "cierto" y que tienen "pruebas" para demostrar todo lo que aparece publicado en el libro. Además, ha aclarado que Arantxa no tiene ningún tipo de relación ni con sus padres ni con ninguno de sus tres hermanos.

Dolida por las durísimas palabras de su hija, Marisa Vicario Rubio, matricarca del clan y una de las personas que más cerca ha estado de Arantxa durante sus años como profesional, ha querido romper su silencio y ha enviado un comunicado en el que explica cómo su hija “ha dado un paso más para humillarnos” y niega que ésta, como ha adelantado ya en el suplemento de El Mundo, se encuentre en la ruina.

Marisa explica, además, el delicado estado de salud de su marido, Emilio, diagnosticado el año pasado con la enfermedad de Alzheimer y en pie de lucha contra un durísimo cáncer de intestino.

A pesar de ello, Marisa, que además de Arantxa es madre de otros tres hijos (Emilio, Marisa y Javier), intenta sacar fuerzas de flaqueza para enfrentarse a la publicación de unas memorias donde su hija se despacha a gusto contra sus progenitores. Aunque resulte doloroso, la madre de la deportista explica en el comunicado que leerá con atención las memorias de su hija aunque advierte deque ha puesto la maquinaria legal a trabajar, no dudando en demandar a la que fuera su 'protegida' durante tantos años ante “las falsas acusaciones que nos hacen”.

Profundamente dolida, Marisa se defiende explicando que aunque dejaron todo por dedicarse en cuerpo y alma a la carrera y los campeonantos "está claro que fracasamos con ella"y añade que estas acusaciones están hechas "con un rencor y resentimiento dignos del peor de los enemigos".

Además, agradece las muestras de cariño recibidas "en unos momentos tan traumáticos como los que vivimos". La polémica está servida.

Por su interés, publicamos íntegro el comunicado remitido ayer por Marisa Vicario Rubio:

“El sábado pasado me levanté con una de las peores noticias que unos padres pueden recibir. Con enorme sorpresa, y gran dolor, constaté que nuestra hija Arantxa había dado un paso más en su voluntad de herirnos y humillarnos.

Habéis sido muchos los que me habéis llamado para saber qué ocurría. Durante mucho tiempo he permanecido, con mi esposo Emilio, en silencio. Nos dolía la actitud de Arantxa y su esposo, pero otros problemas ocupaban mi mente y mi corazón. Emilio, delicado del corazón, fue diagnosticado hace unos dos años de un cáncer durísimo de intestino. Contra él hemos luchado codo con codo y sigue todavía batallando, día a día, contra ese rival incómodo que casi nos gana el partido.

Por si no bastara, hace un año y medio le diagnosticaron Alzheimer. Ya podéis imaginar lo que todo esto conlleva. Personalmente intento sacar fuerzas de flaqueza y buscar el apoyo y consuelo que el resto de mis hijos y nietos me dan.En todo este tiempo no hemos recibido ni una visita de nuestra hija Arantxa. Ni un mínimo atisbo de preocupación. Ni un ¿cómo estáis?

Ahora nos llega la noticia de que saldrá a la luz un libro de Arantxa atacando, al parecer, a la familia y socavando nuestra moral. Esto sí que es duro, no el cáncer o el Alzheimer, nada puede doler más a unos padres que su hijo les acusede todos sus males. Es inexplicable el dolor que sentimos, el nudo en el estómago que convive con nosotros. Yo tengo 75 años y mi marido 79. Nunca imaginamos que podría ocurrir algo así. Esta situación si que es una enfermedad que afecta directamente al alma y, aunque la intentaremos asimilar con dignidad, nos estamos quedando sin fuerzas.

Conforme íbamos leyendo el artículo que se publicó nos fuimos hundiendo cada vez más, no por la cantidad de mentiras que cuenta, una detrás de otra, sino por darnos cuenta del estado real de nuestra hija.

Nosotros vivimos 20 años por y para ella. Lo dejamos todo de lado e hipotecamos nuestra vida y nuestro matrimonio. Yo la acompañé personalmente desde muy pequeña a todos los torneos, abandonando de hecho a mi marido y a mis otros hijos. Luego, mi esposo Emilio dejó su trabajo para acompañarla y ayudarla. Intentamos hacerlo lo mejor que pudimos. Está claro que fracasamos con ella.

A la que más dimos, resulta que -cumplidos los 40 años- se da cuenta que todo en su vida es por culpa nuestra. Nos acusa de dejarla en la ruina, de todo, con un rencor y resentimiento dignos del peor de los enemigos.

No quiero entrar en muchos detalles. Esperaremos la publicación del libro y, aún a pesar nuestro, lo leeremos con atención. Entonces será el momento de que yo (en nombre, también, de Emilio) o nuestros abogados, demos cumplida contestación a las falsas acusaciones que se nos hacen. Y quedará, desde luego, muy claro que nunca nosotros nos hemos aprovechado de Arantxa y que, por supuesto, no está arruinada.

Entretanto, quiero agradecer muy sinceramente (en nombre propio y el de Emilio) a todos los que nos habéis llamado para mostrarnos vuestro apoyo y soiidaridad en unos momentos tan traumáticos como los que vivimos.

Un abrazo,

Marisa Vicario Rubio".

Terra Corazón / Kometa