Las celebrities tienen que andarse con mucho ojo cuando realizan gestos o actividades que, a primera vista, resultan de lo más cotidianas e inofensivas.
Pero nada más lejos de la realidad puesto que, como demuestran estas imágenes, por mucho que se encuentren en el firmamento, las estrellas cometen los mismos errores que el común de los mortales. Un año más, los famosos nacionales e internacionales han sido pillados in fraganti mostrando su faceta menos glamourosa.
Y si no que se lo pregunten a la infinidad de famosas que, al entrar o bajar de su vehículo este año, han dejado al descubierto su ropa interior puesto que, a la puerta del restaurante de moda, había un grupo de aguerridos paparazzi dispuestos a mostrar la parte más oculta de sus vestimentas. Este ha sido el caso de Kate Moss, muy acostumbrada a enseñar sus braguitas a los fotógrafos, o de Madonna, a quien una falda demasiado ajustada la jugó una mala pasada al descender de un coche.
De enseñar sus intimidades tampoco se ha librado la realeza. ¿Qué habrá pensado la reina Isabel II después de ver a su nieta Eugenia cómo enseñaba a todo el personal de Sotogrande sus coloridas braguitas? O ¿Cómo le habrá sentado a la empresaria Alicia Koplowitch ver cómo media España conocía el color de sus braguitas al sentarse de cualquier manera en un acto solidario? Suponemos que, ni a una ni a otra, estas imágenes le habrán hecho ninguna gracia, aunque a buen seguro que la próxima vez piensan dos veces qué llevar al siguiente sarao.
Comer en público o levantar el brazo en público también se está convirtiendo en un deporte de alto riesgo, porque las caras con las que muchas de las bellas e impecables actrices y presentadoras han sido fotografiadas son, también, para entonar al unísono el más sonoro y convincente argggg!. En este grupo podríamos incluir a la mismísima Penélope Cruz, quien en el reciente estreno de Nine en Los Angeles dejó al descubierto uno antiestético ygrueso vello en la axila.
Las transparencias también nos han dejado imágenes para el olvido. Bibiana Fernández, que está estupenda a sus 55 años, confundió tener un pecho de escaparate con el decoro que exige asistir a un acto público en el que había invitados de todo tipo. Así, la presentadora y actriz se presentó a un photocall con una camisa tan transparente que se podía adivinar el lugar donde descansaban sus también casi perfectos pezones.
Pero las que, sin duda, se llevan la palma son en las que sus protagonistas aparecen con el dedo trabajando dentro de la nariz. Célebre fue en su día la de Jaime Martínez de Irujo, aunque este año tampoco se han quedado cortas las que los paparazzi han obtenido del duque de Huéscar con el índice en una de sus aristócratas fosas nasales o la de la bellísima Bar Refaeli quien, aunque de forma algo más discreta, también ha sido inmortalizada hurgándose la nariz.
Pero si hay alguien a quien le hubiera encantado entonar este tierra trágame es a la modelo Lilly Donaldson, a quien sentada con otros ilustres acompañantes del mundo de la moda en los premios Prix de la revista Marie Claire, se le salió un pecho sin que ésta se diera cuenta mientras el resto de comensales no salía de su asombro. No hace falta más que mirar la cara del joven de su derecha, cuya cara, como reza el dicho popular, es todo un poema.
Tocarse los genitales cuando no estás en casita también puede resultar peligroso. Ahora bien lo sabe Sergio Ramos, quien, seguro que la próxima vez se piensa mejor terminar con cierto picor en cierta zona mientras está en la playa.
Y para situaciones totalmente imprevisibles y que dicen mucho del papel que juega la perspectiva de los fotógrafos la que vivieron Matt Damon y la mujer de Clint Eastwood durante el estreno de Invictus. Ambos saben que situarse bajo este cartel les hizo parecer tener un pelo a lo afro que nunca se hubieran imaginado.
A pesar de que para muchos de ellos, haberse visto fotografiados en estas situaciones resulte incómodo, incluso doloroso, a otros les ha hecho pasar un buen rato.
- Si hay alguien que sufrirá viendo este reportaje ese es, sin duda, el protagonista de esta inoportuna instantánea: El duque de Huéscar.
- Ana de Armas fue pillada 'in fraganti' mientras se entretenía pellizcándose sus deseados pechos.
- Ana García Obregón casi prueba el sabor de la arena de Ibiza. No se pierdan tampoco la cara de la chica de la izquierda.
- Anita García Obregón es una de las famosas que, por llevar los pantalones demasiado bajos, no pudo evitar enseñar parte de su tanga.
- La actriz de Física o Química, Angy Cepeda, se vio 'sorprendida' por un inoportuno golpe de viento en pleno photocall.
- La modelo israelí sabe lo que es ser pillada 'con las manos en la masa'.
- Los famosos deberían saber que si sudan, es mejor llevar ropa holgada. Belén Esteban no se fijó en este detalle durante las fiestas del Orgullo.
- Moverse tan bien en el escenario no exime a Beyonce de tropezarse en la playa como todo hijo de vecino.
- A la vista está que sus pechos son firmes, pero asistir así a una fiesta sigue resultando poco decoroso.
- Boris Izaguirre también lamentará haber levantado el brazo en esta calurosa tarde de junio en el barrio de Chueca.
- Sotogrande fue testigo de esta inoportuna ráfaga que dejó al descubierto las coloridas braguitas de la princesa Beatriz de Inglaterra.
- Después del enfado que le provocó la portada de Vanity Fair, Eugenia Silva dejó al descubierto uno de sus pechos por no llevar ni bikini debajo.
- Durante las mismas vacaciones de verano, Eugenia Silva fue fotografiada enseñando involuntariamente sus partes más íntimas.
- Jessica Simpson.
- Un año más, la simpar Kate Moss ha vuelto a enseñar su pecho al salir del coche. Es, ya, todo un clásico de la noche londinense.
- En otra de sus frecuentes y sonadas nocturnas de este año, Moss dejó al descubierto el refuerzo de sus maltrechas medias.
- Regla de oro para las más atrevidas: Nunca asistir a un acto donde va a haber fotógrafos con prendas que, aunque no lo parezca, son transparentes.
- A pesar de que se afanó en colocarse bien la falda, Alicia Koplowitch no pudo evitar que este fotógrafo inmortalizara su exclusiva ropa interior.
- Madonna también ha sido otra de las famosas que bien podría entonar aquel célebre '¡Tierra trágame!' con estas imágenes tan poco glamourosas.
- Este mini vestido también le jugó una mala pasada hace unos meses a Malin Akerman.
- El actor Manuel Bandera es protagonista de esta lista de desatinos gracias a este demasiado ceñido bañador-cullote.
- En los photocalls hay que mirar antes dónde te sitúas. Y si no que se lo pregunten a Matt Damon y la mujer de Clint Eastwood.
- Kristen Dunst.
- Tomarse un helado en una terraza si eres famosa, puede traer consecuencias como esta.
- La cara menos glamourosa de Patricia Conde nos la encontramos durante una comida de la presentadora en Nueva York.
- Peaches Geldof.
- La rica heredera se dio cuenta demasiado tarde de que su sujetador color bisón sobresalía por su escote.
- La simpar Pamela Anderson se merece, por derecho propio y por esta imagen, estar en esta colección de los descuidos más garrafales del año.
- Courteney Cox se lo pensará dos veces antes de empezar a correr con unas rodillas como estas.
- La cara de Paris Hilton en esta juerga nocturna es, sin duda, todo un poema.
- Pixie Lott enseñó sus inmaculadas braguitas al bajar de su furgoneta.
- Raquel del Rosario también sufrió en carnes propias lo inapropiado de un minivestido con un taburete alto.
- Estar ojo avizor permite a los fotógrafos tener en su tarjeta instantáneas tan poco decorosas para sus protagonistas como esta de Ramos.
- Rosario Flores tampoco se podía imaginar que en pleno fulgor habría un fotógrafo fotografiando este momento tan indiscreto.
- La siempre impecable Victoria Beckham no se dio cuenta de que su jersey transparentaba su inmaculado sostén blanco.
- Toda mujer sabe que el bikini puede jugarte una mala pasada como esta. Y si no, que se lo pregunten a Vania Millán.
- Una de las mujeres más elegantes del año, ofreciendo su gesto menos sensual al abrir la boca como el común de los mortales.


