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20 de abril de 2013 • 16:16

De Backstreet Boys a One Direction, 20 años de 'boy bands'

Son las llamadas 'boy bands', grupos de música formados por no más de seis chicos y nunca menos de tres, que se dirigen a un público adolescente femenino y con sonidos muy comerciales. Siempre han funcionado muy bien y han sido muy rentables gracias a una serie de claves que toda 'boy band' que se precia sigue a rajatabla.

 

El grupo estadounidense de los años 90, que se adueñó de los corazones de las más jovencitas, ha cumplido veinte años en el mundo de la música. Parece que fue ayer cuando las chicas de quince años bailaban al ritmo de ‘Everybody’ o ‘Get down’ o lloraban desconsoladas al sentirse la chica a la que se dirigían en ‘I'll never break your heart’

A. J. McLean, Howie Dorough, Brian Littrell, Nick Carter y Kevin Richardson supieron cómo aprovechar su éxito y 20 años después siguen demostrando que no tienen un pelo de tontos: con motivo de su aniversario están preparando un disco, una gira y hasta una película. Saben que el ‘fenómeno boy band’ no ha muerto y van a exprimirlo aunque estén más cerca de la cuarentena que de sus exuberantes veinte años.

Si bien se podría considerar que ‘The Jackson 5’ fue la primera ‘boy band’, y a pesar de que ‘Boyz II Men’, ‘Take That’ o ‘New Kids on the Block’ surgieron en 1990, los de Orlando reafirmaron tres años después la existencia de un nuevo estilo musical y supusieron el despegue de la proliferación de una moda que sigue vigente, con otras caras y adaptada a nuestros tiempos pero con los mismos ingredientes que aseguran el éxito. ‘Westlife’ en 1998, ‘N’Sync’ en el 2000 o los ‘Jonas Brothers’ en 2005 siguieron el formato de los cinco chicos. 
Ocho años después siguen apareciendo bandas al más estilo ‘BSB’: ‘Auryn’ y ‘The Wanted’ en 2009 y un año después ‘Big Time Rush’ y los sorprendentemente afamados ‘One Direction’Son veinteañeros, con millones de fans adolescentes,  y que conocen muy bien el excelente negocio que supone lanzarse como una ‘boy band’ al mundo de la música. 

Backstreet Boys
Foto: Getty Images

Las pautas que este tipo de grupos siguen son siempre las mismas, y están demostrando que veinte años después continúan vendiendo.

-    Imagen y moda. ¿Materialista? Sí. ¿Funciona? También. El grupo de chicos que componen una ‘boy band’ son físicamente atractivos, con los cánones de belleza que rijan en ese momento (siempre con el corte de pelo a la moda) y con un estilo adaptado a las nuevas tendencias: forma de vestir y complementos ‘trendy’. 

-    Una puesta en escena espectacular. Tanto en los conciertos como en los videoclips, o sobre cualquier escenario en el que interpreten sus temas, no puede faltar una iluminación muy llamativa, pantallas gigantes ofreciendo la imagen de los chicos con todo detalle y hasta fuegos artificiales si es posible. Las fans de los Backstreet Boys jamás olvidarán aquel concierto en el que los de Orlando las sobrevolaron ayudados de un arnés.

-    Una coreografía muy elaborada. Las canciones más rítmicas están acompañadas de movimientos de baile muy estudiados y ensayados. Es muy difícil que veamos que una ‘boy band’ se equivoca en un paso de baile, cada movimiento es fruto de horas de elaboración.  

-    Mezcla de estilos. Es indiferente los orígenes de los miembros del grupo, nunca más de seis chicos ni menos que tres. Entre todos deberán saber interpretar cualquier estilo musical: pop, rock, rap, hip-hop, góspel, Rhythm and Blues … Los diferentes ritmos y voces darán un único resultado: un sonido muy pop y comercial, y en todo momento fieles a melodías pegadizas y letras muy románticas. No hay que olvidar que su principal público son adolescentes de entre 13 y 16 años que se enamoran de sus ídolos.

-    Una gran productora discográfica detrás. Los cazadores de talentos conocen perfectamente que las ‘boy bands’ son un negocio extraordinario para la industria musical, e inevitablemente el trabajo de estos artistas se traducen en grandes cifras. 

 

Terra