
¿Con qué términos relacionamos a Marilyn Manson? Cocaína, heroína, alcohol, maquillaje, rock, provocación, sexo, oscuridad, mujeres, tenebrosidad, tinieblas, asesinos en serie, muerte, dolor, sangre… Sin embargo, en un reciente artículo publicado en The Sun, el excéntrico artista ha mostrado su lado más humano, menos rebuscado y se ha limitado a hablar de lo mucho que le gustan las empanadillas de la pastelería Greggs ubicada en Londres y que el cantante descubrió en el 2007 durante su gira de Rape Of The World Tour:
“Siempre que voy a Londres, aprovecho para ir a esa pastelería. El queso y la cebolla de esas empanadillas son geniales.”
Personalmente son las declaraciones más extrañas e inesperadas que le he oído decir nunca a esta bestia de los escenarios. Cuando se pone a hablar desde su lado más diabólico, se nota que está interpretando un papel cada vez menos creíble. ¡¡Pero hablar de empanadillas!! Eso sí que es provocativo viniendo de la boca de este discípulo de Satán.
El hecho de imaginármelo entrando en la pastelería y mirar con ojos llenos de deseo esas empanadillas me pone los pelos de punta. Marilyn Manson comiendo empanadillas da mucho más miedo que cualquiera de esas payasadas que hace sobre los escenarios para llamar la atención de cuatro adolescentes fácilmente impresionables.






La Vie en Rose